lunes, 27 de mayo de 2013

BIBLIOGRAFIA




  • Juan Fernando Gómez Ramírez

             Pediatra
             Profesor
             Departamento de Pediatría y Puericultura
             Facultad de Medicina
             Universidad de Antioquia

LENGUAJE NO VERBAL





El lenguaje no verbal o comunicación no verbal es lacomunicaciónque se damediante indicios, signos y que carecen de estructura sintáctica verbal, esdecir, no tienenestructura sintácticapor lo que no pueden ser analizadassecuencias de constituyentes jerárquicos.La comunicación no verbal (CNV) surge con los inicios de la especie humanaantes de la evolución dellenguajepropiamente dicho. Los animales tambiénmuestran tipos de comunicación no verbal. Es importante no confundir la"comunicación no verbal" con la "comunicación oral" ya que existen formas decomunicación "verbal" (es decir, con estructura lingüística o sintáctica) noorales, como por ejemplo lacomunicación escritay laslenguas de señas. Eigualmente existe comunicación no verbal que puede ser producida oralmente,como los gruñidos o sonidos de desaprobación. En los seres humanos, la CNVes frecuentementeparalingüística, es decir acompaña a la información verbalmatizándola, ampliándola o mandando señales contradictorias. Por eso la CNVes importante en la medida que:«Cuando hablamos (o escuchamos), nuestra atención se centra en laspalabras más que en el lenguaje corporal. Aunque nuestro juicio incluye ambascosas. Una audiencia está procesando simultáneamente el aspecto verbal y elno-verbal. Los movimientos del cuerpo no son generalmente positivos onegativos en sí mismos, más bien, la situación y el mensaje determinarán suevaluación

DIMENSIÓN ESPIRITUAL



La dimensión espiritual se refiere a aquellos aspectos de la vida humana relacionados con experiencias que trascienden los fenómenos sensoriales. Este aspecto espiritual de la vida puede considerarse como elemento que aglutina los aspectos físico, psicológico  y social de la persona; relaciona al individuo con el mundo, le da un significado y  sentido a la existencia y establece un puente común entre las personas. Un sabio proverbio chino dice que “nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu”. 
El camino de la espiritualidad es un descubrimiento del propio yo. Un deseo de 
encontrarle sentido a la vida y vivirla en profundidad. Aunque la espiritualidad se 
relaciona frecuentemente con la religión, puede darse perfectamente en el descreído y no darse en el creyente. La espiritualidad no es exclusiva de nadie y no puede ser parcelada. En su sentido verdadero, se halla al margen de las ideologías, sean éstas religiosas o materialistas. Se mueve en la dimensión de las vivencias y no de las creencias ideológicas

DIMENSIÓN ESTETICA



La dimensión estética en el niño es un eje fundamental ya que brinda la posibilidad de sentir, valorar y aceptar, permitiéndole ser libre, autónomo y tolerantes    en el desarrollo de la creatividad propia de cada niño  respetando sus creencias, vivencias y su realidad

DIMENSIÓN SOCIOAFECTIVA




      La dimensión socioafectiva fomenta en el niño y la niña  el respeto a los derechos humanos y al ejercicio  de los valores fundamentales  para vivir en paz y en convivencia, con un ordenamiento democrático, participativo basado  en el respeto a la dignidad humana y a la supremacía de los derechos  inalienables de la persona.  Esta dimensión  posibilita la participación de muchas  individualidades  con las expresiones  propias de su desarrollo personal  el campo de lo artístico,  lo lúdico,  lo expresivo,  lo científico.

DIMENSIÓN AFECTIVA


Se destaca por ese sentimiento de afecto el cual es la fuerza creadora que mueve al mundo , que permite hacer grandes cosas, estar en armonía consigo mismo y con los demás, tener estabilidad emocional, tranquilidad, podría decirse que el afecto actúa como garante de salud física y mental, y de esta manera darse la oportunidad de una proyección positiva.

*identidad personal:
Todas las personas, en todas las edades de la vida, necesitan un mínimo de autoestima bien entendida. La necesitan para confiar en las propias posibilidades y estar así siempre dispuestas a hacer nuevas y mejores cosas, para evitar posibles estados interiores de inseguridad e inferioridad. Pero hay que estar prevenidos frente a la falsa autoestima, que es egolatría, autocomplacencia, autosatisfacción y permisividad, especialmente cuando nuestros hijos se encuentran en plena adolescencia.
*cooperacion y participación:
La autoestima se desarrolla, por tanto, formando el carácter, educando la voluntad: hay que desarrollar en los adolescentes hábitos de esfuerzo, de trabajo bien hecho, de autodominio, de autodisciplina. Hay que favorecer la adquisición de virtudes como la fortaleza, la templanza, la paciencia y la perseverancia. También hay que animarles a que sean más abiertos y serviciales. Está comprobado que una de las mejores terapias de la autoestima es salir de sí mismo y tratar de ver las cosas como las ven los demás.

DIMENSIÓN ETICA


La formación ética y moral en los niños consiste en abordar el reto de orientar su vida, es decir, llevar al niño poco a poco a la interiorización de reglas y formas de relacionarse con su entorno y con sus semejantes, y por otro lado, permitir apreciaciones sobre la sociedad y sobre su papel en ella.
El objetivo de la educación moral sería el desarrollo de la autonomía, es decir, el actuar de acuerdo con criterios propios. Contrariamente a posiciones que buscan imponer o inculcar valores en los niños, Piaget propone el desarrollo de la autonomía moral, como la construcción de criterios morales que permitan distinguir lo correcto de lo incorrecto.

Construcción que se hace en la interacción social, siendo la pregunta central del maestro cómo formar a los niños, cómo construir estos criterios. La respuesta se encontraría en el tipo de relaciones que se establecen entre los niños y los adultos. La moral autónoma se desarrolla en unas relaciones de cooperación basadas en la reciprocidad. La moral heterónoma es fruto de unas relaciones de presión sustentadas en el respeto unilateral.

En última, la creación de un ambiente en el aula y en la escuela, basado en el respeto mutuo y en las posibilidades de descentrarse y coordinar puntos de vista, es la estrategia fundamental para el desarrollo de esta autonomía. El maestro disminuirá su poder como adulto permitiendo que los niños tomen decisiones, expresen puntos de vista, y aun sus desacuerdos respecto a algunas posiciones del adulto.
Propiciará las relaciones entre los niños, base para la formación de la noción de justicia, el intercambio de puntos de vista y la solución de problemas entre ellos mismos. Igualmente, fomentará su curiosidad, la elaboración de preguntas y la búsqueda de soluciones ante los
problemas morales que se presentan en la vida diaria. Los niños en este ambiente irán construyendo el valor del respeto al otro, de la honestidad, de la tolerancia, valores esenciales para una convivencia democrática.

Finalmente, se puede decir que cada una de estas dimensiones están íntimamente relacionadas, ya que el estimular una de ellas trae consigo el avance en las otras
paralelamente; ejemplo de esto es cuando se estimula al niño para el desarrollo del lenguaje con actividades, lo que permitirá a su vez estimular la capacidad cognitiva, perceptiva, social y afectiva de cada niño.